Pasan los meses

La amenaza se está cumpliendo. El tiempo pasa demasiado rápido. Y, sí, estoy disfrutando cada segundo, pero hoy estoy muy cansada. No me gusta nada quejarme y menos por estar cansada,pero este fin de semana ha acabado con mis energias. Ha sido genial, Nicolás por fin ha conocido a la familia del otro lado del charco y la conexión ha sido maravillosa. La pena es que los días han volado y antes de que nos diéramos cuenta ya nos estábamos despidiendo.
isa

Nicolás ha cumplido ya 8 meses, todavía no tiene ningún diente aunque los litros de babas auguran la llegada de algún incisivo (espero). Casi se mantiene sentado, y me hace mucha gracia ver como pierde el equilibrio y se cae hacia un lado sin inmutarse lo mas mínimo. Le encantan los purés que le hago, y claro, me lo curro para que mi niño varie su alimentación. Habla sin parar (a mi me parece que dice claramente “mamamama”, y también chilla y cuando se despierta, Patty y yo disfrutamos de uno de los momentos más bonitos del día aunque sea domingo y sean las 7 de la mañana. Dormir sigue sin ser su punto fuerte. Ya no se despierta cada hora y media pero hace 8 meses que no dormimos más de 4 horas seguidas. Hace pocos días empezó a echarnos los brazos y…en fin.
Así pasan los días casi sin darnos cuenta. En realidad, me doy cuenta porque aumenta el cansacio. Patty y yo no hemos dejado de hacer casi nada de lo que hacíamos antes, siempre teniendo en cuenta las necesidades de nuestro pequeño, nos lo colgamos en la mochila, y allá vamos los tres; la diferencia es que antes, el día terminaba y por la noche solíamos descansar. Ahora termina el día, y nunca sabemos que sorpresa nos deparará la noche. Pero Nicolás es listo y sabe que una de esas miraditas o una gran sonrisa silenciosa son suficientes como para recargar la batería y voler a tirarnos al suelo a jugar y hacer la croqueta.
En estas semanas, hemos tomado la importante decisión de no llevar a Nicolás el próximo año con una madre de día. Seguiremos con nuestra organización porque nos sentimos muy satisfechas y Nicolás está feliz. También hemos decidido no compar un parque en el que meter al niño aunque eso supongo tener mil ojos puestos en él. Tenemos claro que nuestra comodidad no es prioritaria ahora, asi que asumimos que nuestra organización familiar y laboral es como un tetris. Casi siempre las piezas encajan, y cuando nos atascamos, improvisamos y empezamos otra vez. Sabemos que Nicolás es lo primero y tratamos que el resto de areas de nuestra vida se resientan lo menos posible pero no es fácil.
Y a todo esto, ha llegado la primavera y Nicolás ha estrenado su gorra y su crema de protección factor 300 que no se quita ni con el jabón del baño. Me vuelve loca verle con los pies al aire y con manga corta. En realidad, es la segunda vez en su corta vida que se viste de verano, pero en aquel verano de 2012, su diminuto cuerpecillo no estaba aún listo para veranear pero que tiemble el verano de 2013 ¡¡¡¡que llega Nicolás!!!!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Pasan los meses

  1. Jeeei se os echaba ya de menos!! Nicolás crecerá siendo un peque feliz, libre, sin ver sus movimientos limitados por un parque. Te juro que es agotador pero todo tiene su recompensa. Compra ya el stick de Arnidol que lo vais a necesitar… Y enhorabuena por esa acertadísima decisión. No va a estar con nadie como con sus mamás. Un besazo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s