La vuelta al cole

Ya está. Ya puedo decir que mi permiso de maternidad es historia. Ya forma parte del pasado. Ya nadie me da permiso para seguir disfrutando de mi bebé a tiempo completo.
Llevo una semana trabajando y por primera vez me he separado de Nicolás 5 horas seguidas. Y creo que Mamá, Mami y Nicolás hemos sacado sobresaliente en la primera semana de vuelta al cole.
La semana previa a la vuelta suspendí claramente. Estuve realmente insoportable, irascible y tocanarices. Menos mal que tengo a mi lado a una maravillosa mujer que tiene siempre disponibles las herramientas necesarias para hacerme reír de lo tonta que me pongo. Estaba agobiada, asustada y enfadada a partes iguales. Bueno no, estaba más enfadada que otra cosa. Enfadada con el mundo por obligarme a separarme de mi hijo cuando acaba de aprender a sujetar la cabeza y por no permitirme seguir alimentándole exclusivamente de teta hasta que cumpla seis meses.
Pero por mucho enfado y pataleta, mi vuelta al trabajo era inminente e inevitable. Y lo hice. Me reencontré con mis compañeros que me recibieron con tanto amor que no podía seguir enfadada. Me senté a tratar de ponerme al día. Y entonces, sentada en la silla de siempre, entendí que cuando entrara el primer paciente, no le atendería la misma Bea que lo hacía hace 8 meses.
Antes no entendía que para los pacientes fuera tan importante saber si yo era madre. Pero ellos, sobre todo ellas, necesitaban saberlo. Y yo eludía la respuesta restándole importancia. Pensaba que no era relevante, que mi trabajo con ellos podía ser igual de bueno o de malo independientemente de si yo era madre o no. Me equivocaba. Claro que puedo hacer un buen trabajo con ellos sin ser madre, pero sólo ahora que lo soy, puedo llegar a colocarme en ese lugar en el que algunos pacientes necesitan que esté. Y éste, es para mí un gran cambio. Entre todas las cosas maravillosas que me ha traído la maternidad, parece ser que ésta estaba reservada para la vuelta al trabajo. Siento que ahora, mis intervenciones tienen algo más, siento que he crecido como persona al convertirme en madre y creo que también he crecido como profesional. Tengo mucho que compartir con los pacientes y tengo ganas de hacerlo. Quiero verme trabajar y reflexionar sobre cómo la maternidad ha cambiado mi modo de intervenir y de ver a las familias. Siempre he sentido un profundo respeto hacia las familias que piden ayuda, pero ahora no sólo siento respeto sino también admiración. Admiración por todas aquellas que decidimos traer un hijo a este mundo y a veces nos cuesta confiar en que nadie mejor que nosotras para saber lo que nuestros cachorros necesitan.

Y si, he echado mucho de menos a Nicolás. Me he controlado bastante para no llamar a Patty para ver si mi familia se derrumbaba sin mi y tenía que salir corriendo al rescate. He sentido una alegría inmensa al leer “próximo tren: 1 minuto” y jamás he recorrido las calles que separan Nuevos Ministerios de mi portal a tanta velocidad.

Y esto no ha hecho más que empezar, porque ésta es nuestra nueva vida.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a La vuelta al cole

  1. ¡¡eres una valiente!!! enhorabuena por sacarle el lado brillante, que lo tiene, a una situación tan dura, (yo no he podido hacerlo aún). Mucho ánimo en tu nueva vida y no dejes de escribir ni por asomo. besos mamíferos

  2. gem dijo:

    Bravo compañera!!! Tu valenti me sirve de ejemplo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s